La pregunta sobre el retorno de la inversión (ROI) es una de las más importantes para cualquier inversionista. En bienes raíces, no hay una única respuesta, ya que el "cuándo" y "cuánto" dependen directamente de la estrategia que elijas. Básicamente, el retorno puede comenzar de dos formas: desde el día 1 (con rentas) o a mediano/largo plazo (con la venta).
Horizontes de Retorno según tu Estrategia
1. Retorno inmediato (Flujo de efectivo mensual)
Si tu objetivo es generar ingresos pasivos constantes, el retorno comienza desde el momento en que entregas la propiedad y la pones en alquiler.
- Renta vacacional: En un destino turístico de alta demanda como Puerto Vallarta, puedes comenzar a generar ingresos prácticamente desde el primer mes de operación, especialmente si la propiedad está bien ubicada y es atractiva para plataformas como Airbnb.
- Renta residencial: Una vez que encuentres un inquilino (idealmente con contratos de largo plazo), recibirás un flujo mensual fijo y predecible. La clave aquí es la velocidad de ocupación .
Para esta estrategia, el retorno se mide en términos de rendimiento anual por rentas (rental yield), que puede oscilar entre el 5% y el 13% dependiendo del tipo de propiedad y ubicación.
2. Retorno a mediano y largo plazo (Plusvalía)
Si tu enfoque es la apreciación del capital, el retorno se materializa cuando decides vender la propiedad.
- Inversión en preventa: Una de las formas más rápidas de obtener un retorno es comprando en preventa. Al adquirir la propiedad a un precio de lanzamiento, su valor puede incrementarse significativamente para cuando la obra esté terminada (un horizonte de 2 a 4 años). El retorno (ROI) puede superar el 15% incluso antes de la entrega del inmueble.
- Buy and Hold (Comprar y Mantener): Esta es una estrategia de largo plazo (más de 5-10 años). El retorno proviene de la combinación de los ingresos por renta durante todo ese periodo y la apreciación final del inmueble al venderlo. Históricamente, los bienes raíces bien ubicados se aprecian a un ritmo superior a la inflación (hasta un 8% anual) .
En resumen, el retorno comienza en el corto plazo si eliges rentar tu propiedad, y se consolida en el mediano o largo plazo si apuestas por la plusvalía. Una combinación de ambas es la estrategia más común y efectiva.